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miércoles, 4 de noviembre de 2020

¿Quería decirme algo, míster?


Javier Domínguez García. 2020



Rafael Mujica González,
nació en Las Palmas el 19 de noviembre de 1927. 

De estirpe futbolística canaria por herencia materna, pues era sobrino de un destacado jugador como había sido Juan Gonzalez “el moreno”, medio del Victoria que destacó por su “pachorra” o serenidad asombrosa en el juego, que en cierta medida heredó Rafael.
Su madre se oponía a que jugara al fútbol pues sus cuatro hermanos todos futbolistas, habían tenido tropiezos graves y amargas contrariedades que produjeron en la familia disgustos y preocupaciones por lo que no quería que su hijo tropezara en los mismos obstáculos. Pero esto hacía que la afición y entusiasmo de Rafael aumentaran.

Sus primeros balonazos los pegó en los arenales de las Alcaravaneras hasta que pasó al  Colegio de los Jesuitas donde aprendió las primeras letras y cursó cuatro cursos de bachillerato y desde el patio colegial pasó a jugar, en la categoría llamada entonces de adheridos, en el equipo de la Cicer, con el que se proclama Campeón de Las Palmas en 1943. Sus inicios como amateur lo hace en el Porteño, desde donde se incorpora al Real Victoria del Puerto de la Luz, en 1945 fichando como profesional, aunque tan solo contaba con 17 años y falsificó su fecha de nacimiento. Esto ocasionó que fuera sancionado por la Federación Regional causando un comentado “caso” en el verano de 1946. Con los carboneros alcanzó los títulos de Campeón  Regional y Campeón de Canarias en las temporadas que estuvo en el equipo blanquinegro del Puerto de La Luz. Formó en un potente conjunto junto con Alfonso Silva, Manolo Torres, Delfín Suárez, Pacuco Jorge, y otros destacados futbolistas de la isla de Gran Canaria.

La nueva camada de futbolistas canarios era seguida con atención por los ojeadores peninsulares y la prensa daba noticias sobre el interés del Barcelona y Atlético de Madrid por muchos de ellos entre los que estaba Rafael Mujica. En esa temporada 1946-47 es traspasado al Atlético de Madrid.

El paso de los jugadores de Las Palmas a Madrid se produjo debido al tinerfeño Arsenio Arocha, ojeador del club rojiblanco, el cual no dudó en recomendar la ficha de los canarios del Real Victoria al club del Metropolitano, dado que estaba impresionado por las virtudes técnicas de Silva y la gran promesa que era Mujica.

En el mes de febrero de 1947, el Presidente del Victoria D. Aurelio Montenegro realizaba las gestiones en Madrid,  con la mediación del Marqués de la Florida, miembro de la junta del Atlético, ante el  presidente  Sr Touzón. Las conversaciones fructificaron con el traspaso de Silva y Mujica al club colchonero. Mas de ¡ cincuentamil duros! obtenía el Victoria con la operación.

A los pocos días viajaron en el avión postal los dos jugadores acompañados del directivo victorista Sr Prinz para ser probados por su nuevo equipo en el Metropolitano. Silva, que firmó un contrato con un sueldo mensual de 1.500 pesetas y una ficha anual de 25.000 pesetas, junto a Mujica, que sería cedido para su adaptación a los campos de hierba al Gijón en la siguiente temporada y por el que pagaban una estimable cantidad. Veinte años tenía Rafael cuando debuta en Primera División con el equipo asturiano ante el Celta de Vigo. Juega con los asturianos cuatro partidos del campeonato de Liga 1947-48 haciendo notar su actuación en la última jornada ante su equipo del Atletico de Madrid que les ganó por 2-7 en su campo del Molinón y Mujica hizo uno de los goles de su equipocampeonato de Liga 1947-48 haciendo notar su actuación en la última jornada ante su equipo del Atletico de Madrid que les ganó por 2-7 en su campo del Molinón y Mujica hizo uno de los goles de su equipo


Atlético de Madrid con los jugadores canarios.1952

Mujica (2i), Pantaleón I (3i), Hernández (lobito negro)(3d) de pié

 Miguel(1i), Silva(2i) y Tacoronte(1d) agachados.


La doble confrontación del Atlético con el Stade Française en la primavera de 1948 en París y Madrid sirvió para contratar al guardameta francés Marcel Domingo,  y al magistral interior de origen marroquí, Ben Barek.  También los atléticos  ficharon al sueco Carlsson, figura en los JJ.OO celebrados en Londres. Los colchoneros habían dado la baja a muchos jugadores y la llegada del entrenador argentino Lino Taioli no proporcionó a los rojiblancos ensamblar un conjunto, que aunque gozaba de popularidad en todas sus líneas, no alcanzó los objetivos que se propusieron para la temporada 1948-49. El joven Mujica fue titular en 25 ocasiones y obtuvo 11 goles en esa campaña, donde comenzaba a destacar como un jugador de gran técnica y poderío físico. Su paisano Alfonso Silva jugaba los mismos partidos y hacía cinco goles.


La siguiente temporada fue triunfal para el Atlético de Madrid. Helenio Herrera, a su llegada a España en la temporada anterior había realizado una sorprendente campaña al mando del Valladolid. El entrenador argentino, procedente de Francia, era enormemente popular por sus innovaciones en los sistemas de preparación física de los futbolistas a los que motivaba psicológicamente, y de las estrategias de juego, incluidas sus explosivas declaraciones a la prensa y radio.  Entre los nuevos fichajes rojiblancos estaban el delantero palmero del Victoria, Miguel González  y el marinista José Hernández , apodado como “lobito negro” al poco de actuar en el Metroplitano , quienes llegan a la vez que el nuevo técnico.

La llegada del llamado “el mago” al banquillo rojiblanco aupó al equipo hasta la conquista de dos Ligas consecutivas. En la temporada 1949-50, Helenio Herrera impuso sus métodos pese al público malestar de los jugadores, y acertó a conjuntar otra delantera de campanillas, la formada por Juncosa, Ben Barek, Silva, Carlsson y Escudero. En la primera parte de la Liga el conjunto colchonero no contaba para la obtención del campeonato pues se encontraba en undécima posición. Herrera, que  era muy cuestionado por los seguidores colchoneros, sin embargo vaticina que ¡ganaremos el campeonato! y este vaticinio se cumplió. El conjunto madrileño consigue llegar a la última jornada,  tras una segunda vuelta prodigiosa, con aspiraciones  al título que consiguen en épico partido ante el Valencia en el Metropolitano con ¡empate a cuatro!. En esa histórica  ocasión  formaron en el Atlético de Madrid, los canarios  Farías como defensa, Hernández ”lobito negro” y Mujica en la medular y Silva en la delantera; Mujica marcó el cuarto gol colchonero de penalti y falló otro con 4-3 en el marcador. También el lagunero Durán y Miguel  “el palmero” eran otros canarios de la plantilla rojiblanca proclamados Campeones de Liga. Mujica salió a jugar en 21 partidos y anotó 12 goles.


Silva-Mujica, una media a la perfección


De entrada, con la Liga de 1950, ganada en la última jornada, la continuidad del proyecto de Helenio supuso pocos fichajes, pero uno, Pérez Payá, afectó a la carrera de Silva. Este joven amateur resultó ser un delantero poderoso, tanto que alcanzó la titularidad en detrimento del canario, al que Herrera no llevó al banquillo, sino que retrasó su posición como ya había probado Eizaguirre en la selección española, y Silva empezó a jugar de mediocentro junto a Mujica, pareja que funcionó a la perfección y que colaboró en la reedición del título de Liga para el Atlético, pues volvieron a ser campeones en la 1950-51. 

Helenio Herrera tuvo a su mando un equipo de ensueño, con un juego triangulado de pases repleto de encantos futbolisticos y con una enorme ambición que a la postre le darían los éxitos. El equipo que convirtió la realidad en un mito solía estar formado por: Marcel Domingo; Riera, Aparicio, Lozano; Silva, Mujica; Juncosa, Perez- Payá, Ben Barek, Carlsson y Escudero. Una delicia de equipo que entre otros grandes encuentros realizados durante la temporada destaca el que golearon al Real Madrid en su feudo de Chamartín por un contundente 3-6 con goles de Mujica y Molowny, que era figura merengue. Dos goles de Mujica hicieron atronar  el estadio de la avenida Reina Victoria en la goleada que los rojiblancos (5-1 ) endosaron a su eterno rival el Real Madrid  en la segunda vuelta y  les lanzaba en la conquista del título de Liga.También marcó de penalti a Ramallets en un memorable partido ante el . Madrid con triunfo atlético por 6-4.



Rafael Mujica junto a Alfonso Silva ya en la

U.D.Las Palmas en el Estadio Metropolitano


Una gran personalidad


Era un jugador completo pues se adaptaba a cualquier puesto tanto en la defensa, media o delantera, alineándose de central, medio organizador o de delantero centro. Era un comodín de lujo que hacía el fútbol fácil en sus botas. La crítica deportiva no regateaba elogios y hasta el propio entrenador Herrera hace notar en sus memorias: “Mujica, matizaba el juego del equipo con una desenvoltura que daba la engañosa sensación de estar exenta de esfuerzo, como si el juego fluyera por si sólo...."

El fútbol que salía de sus botas era fácil pero muy efectivo.


En su vida personal, destacaba como galán con las damas y a la menor oportunidad se escapaba del hotel.  Era muy decidido y no tenía miedo a nada. Llegaba alguna vez tarde a los entrenamientos  e incluso a las concentraciones por sus frivolidades nocturnas. Después de un encuentro, sus compañeros se volcaban con elogios por la gran actuación que había tenido Mujica. “Lo que había que hacer es concentrarle después de los partidos” comentaba Ben Barek.



Después de ocho temporadas en el Atlético de Madrid y tras un fugaz paso por Segunda División, para la temporada 1956-57, ficha Mujica por el equipo de su tierra, la U.D. Las Palmas, con quien tiene su debut el 9 de septiembre de 1956 ante el Jaén con triunfo por 2-0. En el Estadio de Balaidos, a la jornada siguiente, obtiene sus dos primeros goles con la camiseta amarilla en un valioso empate a tres ante el Celta.

Su juego y grandes condiciones atléticas eran valoradas por toda la afición canaria que le tenía entre sus ídolos. Sus frivolidades no le afectaban en su rendimiento en el campo. Un día llegó a regresar al lugar de concentración en una tartana con unas señoritas y recibió la reprimenda del entrenador.

Se jugaba un encuentro muy comprometido ante el Valencia y Rafael celebraba su cumpleaños. Encargó dos cajas de cerveza para brindar después del encuentro, colocándolas en el cuarto del masajista Juanito Gil. El equipo canario cuando jugaba en casa , después de ir a misa a la iglesia de los Salesianos, se concentraba en el Bodegón del Pueblo Canario , al lado del Hotel Santa Catalina. Hasta la hora del almuerzo, que era sobre la una de mediodía, los jugadores se entretenían jugando algunos al dominó, otros a las cartas o contemplando los bailes típicos que se celebraban todos los domingos. Ya habían echado en falta a Rafael Mujica que no acudió a la cita y se fue directamente al Estadio Insular. Cuando llegó al vestuario se había tomado unas cuantas ginebras, que era su bebida favorita, alegando que estaba mal del estómago y que le sentaba bien. 

Al verle, el entrenador Satur Grech se mostraba muy contrariado y preocupado con la situación, acudiendo a consultar al médico del equipo, quien aconsejó que se lo llevaran a la ducha y sentaran luego en la camilla. Al poco rato, cuando los jugadores hacían ejercicios dentro del vestuario y habían llamado a uno de los suplentes para hacer el calentamiento, Rafael Mujica se levanta y comienza a equiparse lentamente. Se pone la camiseta del número cinco, las medias y se ata las botas.con parsimonia. El entrenador y el auxiliar, Carmelo Campos, mostrando sus caras de asombro le dicen que no estaba en condiciones de jugar, reprochándole su actitud. 


Rafael, muy serio, les mira fijamente y les dice: 


Estoy bien y puedo jugar. Cuando termine el encuentro me pueden hacer toda clase de reproches pero antes no. 





U.D.Las Palmas

Pepín; Pantaleón II, Beneyto, Mujica, Naranjo, Torres, Betancor de pié

Felo, Vázquez, Larraz, Silva y Macario agachados.


Entonces se coloca en la formación y salta al terreno de juego.  Situado como defensa central junto a Beneyto y Jaco en los laterales. Desde los primeros compases del partido comienza a desarrollar todas sus virtudes, templando el juego siempre con la cabeza erguida, pasando magistralmente el balón, acudiendo  a los quites para corregir los errores de sus compañeros de defensa y cabeceando todos los balones que llegaban a su área con su proverbial elegancia, con sus regates y sus pases largos al hueco. Tantas eran sus facultades y el partido que estaba realizando, que el público en cada intervención le tributaba una prolongada ovación.
Iban transcurriendo los minutos y al Valencia, los canarios lo tenían acorralado en su área,  pero mantenía su portería infranqueable. El meta Goyo y los defensas Quincoces y Mestre, ayudados por Pasieguito y Puchades se multiplicaban para parar a los delanteros insulares Ricardo y Vázquez, que no lograban hacer gol pese al intenso dominio. Mujica desde el centro del campo era un puntal que repartía balones a uno y otro lado.
A ocho minutos escasos del final, Satur Grech hizo un cambio fundamental, que coadyuvó a romper el cerrojo valenciano. Dejó a la defensa liberada completamente de toda carga, llevó a Costa de central y a Mujica, que era esencial en estos casos, al vértice del ataque y  clareó algo el panorama. Metidos ya en los últimos minutos del partido, el gol se veía venir, ya que Las Palmas hilvanaba bien sus avances, pero el Valencia se mantenía incólume. Eran titanes achicando balones. Marcar de lejos era muy problemático, porque los rechaces chocaban entre la muralla de jugadores forasteros. Había que hacer el gol bajo los mismos palos. Y llegó, para tranquilidad de todos, y para dar dos puntos que se merecían los amarillos, a los 85 minutos, cuando Mujica cabeceó a la red, ante aquella maraña de cuerpos, un tiro de Beneyto que había tocado Ricardito. Un gol acogido con gran alborozo en las gradas y aplausos para su autor. 

Pudieron ser dos los goles, si un tiro de Ricardito, a los 87 minutos, no lo salva el milagroso poste, cuando el Valencia intentó dar los últimos coletazos abriendo sus líneas.

Cuando terminó el encuentro, con la victoria canaria, a pesar de los aplausos, Rafael entra muy serio al vestuario y dirigiéndose al técnico le dice:

¿Que es lo que me iba a decir ? ¿Quería decirme algo, míster?

Satur Grech le felicitó con una palmada en su espalda y Carmelo Campos le regalaba una sonrisa irónica. Tras la ducha, Mujica llamó a Juanito Gil para que sacara las cajas de cerveza que guardaba y con los que allí estaban,  celebró su 29 cumpleaños. El entrenador Satur Grech y Carmelo Campos ya se habían marchado del Estadio.


En los rotativos del día siguiente, Rafael Mujica había sido considerado el mejor jugador sobre el terreno de juego. Genio y figura...

Rafael Mujica, retirado del fútbol a los 32 años, se estableció en Madrid donde trabajó en el I.N.E.F., hasta que falleció el 12 de abril de 1987, a los 59 años. 

martes, 29 de agosto de 2017

El Riqui - Raca: Su origen está en los gritos de ánimo de los ingleses antes de los partidos de “foot-ball”



El Puerto de La Luz a principios del S.XX

Sin lugar a dudas 1890 representa un cambio sustancial de las estructuras socio-económicas canarias. A partir de esta fecha la capital de Gran Canaria experimentará un crecimiento acelerado,  pues de casi 20.000 habitantes  pasará, en apenas diez años, a los 45.000. El censo de 1910 indica que el número de residentes británicos en Las Palmas había ascendido a 437, frente a los 79 que se registran en la Villa de La Orotava.
Los enclaves portuarios del Archipiélago se transformaron más aún en centros de escala para las flotas mercantes europeas que surcaban el Atlántico Norte y Sur, en particular de cara al avituallamiento de los buques británicos que cubrían las rutas con Africa del Sur, Río de la Plata y la  India Mail  cubierta por vapores correo con la India.
La construcción de La Luz entre 1883-1884 corrió por cuenta del Estado a través de la empresa Swanston and Company, con sede en Londres. Las primeras concesiones de depósitos de carbón en La Luz fueron en 1885 para la firma escocesa canarizada Miller e Hijos, para Blandy Brohers y para la Grand Canary Coaling Company, sucursal de la Elder Dempster de Alfred Lewis Jones. Antes de 1914 vendrían otras casas carboneras del Reino Unido, como Wilson Sons, Cory Brothers y la Compañía Carbonera de Las Palmas, además de la citada Woerman. 
El gran número de negocios y negociantes británicos de la capital grancanaria explica que la colonia británica fuera numerosa. El inglés y lo inglés estaban presentes en muchos detalles de la vida diaria de los canarios de aquella época: las numerosas empresas británicas como consignatarias, varaderos, astilleros, almacenes, bancos, hoteles,  etc.
  Gran Canaria  se inicia como estación veraniega de los turistas británicos con los  viajeros que hacían con frecuencia la ruta de la India Mail. A partir de 1890 comienzan a actuar compañías en el sector como la Grand Canary Island Company Limited, que dirigida por Alfred L. Jones dispuso de una cadena de cuatro hoteles en Las Palmas, entre ellos, el primitivo Santa Catalina y el Metropole.  Al aumento del movimiento migratorio, y a la creciente moda del viaje, se sumaría la propaganda que la propia colonia británica residente en Canarias hacía entre sus compatriotas, fomentando el turismo en las islas. Así, Mr. Alfred L. Jones consiguió que las navieras rebajasen sus tarifas y facilitasen billetes de ida y vuelta desde Liverpool a precios módicos de 15 a 25 libras, en un intento por acaparar un mayor número de visitantes en Gran Canaria. Con estas facilidades se produjo un verdadero contingente de turistas que a partir de 1887 empezaría a adquirir cierta significación económica.
El deporte fue una actividad que se popularizó en Gran Canaria gracias a los ingleses, que fundaron toda una serie de clubes deportivos. De esta manera podían practicar sus aficiones favoritas, y aliviar el tedio y la monotonía de la vida en las islas. De hecho, la capital grancanaria  podía estar orgullosa de ser «el único puerto donde los visitantes podían encontrar clubes de golf, cricket, lawn tennis y football, sin mencionar croquet y póker»


  
La afluencia cosmopolita del turismo, unida a la natural disposición, contribuyó efizcamente a que se implantaran los deportes mas diversos como el golf, yacht, lawn-tennis, football, automovilismo y otros sports. En Las Palmas surgió el primer club de golf de España y en esta ciudad hubo barrios residenciales con los clásicos chalés ajardinados de tipo inglés, por no hablar de las iglesias anglicanas, los salones de té o los colegios.

“Los maestros en el sport puede decirse que son los ingleses. Ellos desde sus islas dieron a Europa las luchas hípicas del turf, las náuticas del yachting y casi el ciclismo. Sus juegos de crocket, lawn tennis, football, polo, base ball y demas diversiones exóticas tienden a introducirse entre nosotros y no parece que los hijos de Albión tras el arte de hacer dinero y administrarlo, tratan de enseñar al mundo con estos juegos las maneras de gastarlos”. El Progreso.1899.

A principios del siglo XX, el «juego de la pelota» o sea el “foot-ball” era el que más practicaban los ingleses residentes, en los arenales y descampados, de los que una ciudad como Las Palmas disponía en sus proximidades. Tanto es así, que las apasionadas partidas en sábados y días festivos atraían a practicantes y seguidores en gran número y a los que empezaban a asistir los canarios como espectadores.


“Los juegos de sport van despertando en Las Palmas aficiones y entusiasmos, sobre todo entre la gente joven, dignos de la mayor atención y de la protección de todos, porque ellos á más de distraer y solazar a una población como esta que se muere de aburrimiento los días festivos, es una gallarda manifestación de la cultura y del vigor físico y moral de un pueblo.”


Una nueva sociedad sportiva acaba de fundarse en esta capital.Lleva el nombre de Asociación Club de Football de Las Palmas (DLP  11.05.1908).Foto Pepe Rivero.La Provincia-DLP.2009.


En pocos años el “juego de la pelota” se va arraigando en la población insular, principalmente por las rutinarias partidas de football que celebraban los sábados los  empleados ingleses, y pronto junto a ellos aparecen  los primeros canarios  que les imitaban en lo de dar patadas a una pelota. Ingleses y canarios llegaron a relacionarse en la práctica de algunos deportes, entremezclándose sin importar las nacionalidades, tal y como evidencia la prensa local, sobre todo en Las Palmas, donde a partir de 1900 parecía como si se hubiesen despertado los entusiasmos por toda clase de deportes.

“hoy rivalizan las diferentes colonias con los hijos del país en un noble estímulo que es poderoso acicate para una propagación intensiva.”

“El sábado último tuvo lugar en el puerto de La Luz un Football Match juego á que tanta afición muestran los ingleses. El juego, que presenciaron más de 600 personas, tuvo lugar entre muchos de los ingleses aquí residentes y los oficiales y marineros del crucero inglés Isis, de estación en estas aguas. En este sport, que por cierto es muy agradable,y presenciaron muchas familias españolas, se distinguieron mucho Mr. Lakeraan y Mr. Mac Clellans pertenecientes al crucero Isis, asi como Mr. Wilson, Mr. Bombioffe, Mr. Bruse, Mr. Phielps y Mr. Vines, de la colonia inglesa que aquí reside. Los partidos contendientes resultaron iguales haciendo tres goals cada uno. “ (DLP  28-10-1902)
El inglés que entendían los canarios

Aunque sólo una pequeña parte de la población isleña pudiera expresarse correctamente en inglés y lo mismo sucediera con los ingleses respecto al castellano, podemos decir que una gran mayoría llegó a familiarizarse con los sonidos, palabras y expresiones básicas de la otra lengua. El isleño empezó a chapurrear el inglés desde niño, cuando se dirigía al "choni" a pedirle "peni, peni", o llamaba al cuchillo canario “naife” 
. Y es que  “Cuando se produce una convivencia de lenguas dentro de una misma sociedad, aunque los hablantes sean monolingües, sucede que a través de conversaciones oídas por la calle, anuncios o publicaciones, o asistencias a determinados actos sociales (como una fiesta familiar, un entierro, etc.) «el habitante menos versado en la otra lengua se familiariza con ella, y adquiere un conocimiento pasivo de algunas de sus expresiones”. (BADÍA, A.M. 1977. «Lenguas en contacto», en Comunicación y lenguaje. Madrid: Karpos.)

Esto ocurrió sin duda en la capital grancanaria, invadida no sólo por anglohablantes sino por letreros y anuncios en inglés en calles y prensa, donde muchos de los anuncios estaban en lengua inglesa.Alonso Quesada en los "Ingleses de la colonia" : 
"...El gerente ha salido para toda la tarde
a jugar la partida de foot-ball porque es sábado
los demás. como menos, seguimos la tarea
el eterno pan nuestro, de tan eterno amargo !
También en obras como Smoking-room, Las Inquietudes del hall o Banana Warehouse, dejó algunos testimonios literarios muy valiosos sobre las costumbres anglosajonas que singularizaron el primer tercio del siglo XX.  
«Esta ciudad es una pequeña ciudad española... A pesar de sus letreros en inglés. A pesar de sus indios. A pesar de su carbón británico y sus maderas noruegas». 
Otro poeta canario, Tomás Morales, en Las rosas de Hércules, incluyó un poema a la calle de Triana, describiéndola como la calle del Comercio «donde corre sin tasa la esterlina, y es el English spoken, de rigor», presentándonos la imagen del «sol del archipiélago dorando los rótulos en lenguas extranjeras», y señalando que «todo aquí es extranjero.../ extranjero es el tráfico en la vía/ la flota, los talleres y la banca / y la miss...»

El “pitinglis”

Todas las novedades que surgen en las distintas áreas de influencia inglesa, tanto técnicas como sociales, deportivas, culturales e incluso alimenticias, se plasman en nuevas palabras que se van incorporando al habla de los canarios, y al lenguaje usado por la prensa local entre los años  finales del novecientos y principio del S.XX. 
Así, con los nuevos deportes se introducirían muchos términos como player, corner, penalty, free kick, shoot, offside, score, team, goal, goalkeeper, match, referee, sport, sportivo, baseball, golf, golfer, yatch, etc. Muchas de estas palabras se adoptaron temporalmente, y fueron sustituidas con el tiempo por sus equivalentes castellanos, o bien se integraron con las consiguientes adaptaciones fonológicas y ortográficas, como es el caso de fútbol, futbolista, béisbol, gol, tenis, chute, yate, friskqui, etc.
El canario decía choni (de 'Johnny'); guachimán (de 'watchman'); monis (de 'money'); paipa (de 'pipe'); queque (de cake), refré (de 'referee'); tique, (de ticket);  Sanapul (de ‘sun at pole’) o guanijay (de ‘one John Haig’). Otras voces, parecen haberse introducido por vía escrita, como changue (de 'change'); o en las papas como  quinegüa (de King Edward), o “autodate”( de out of date) que surge de una lectura de  los rótulos en  los sacos de embalaje. En el campo de las comidas y bebidas, encontramos  términos como  bistec ( de beefsteack), rosbif (de roastbeef),  cocktail, picnic, sandwich, tea, puding, whisky, o lunch, un término que adquirió el significado de «pequeño refrigerio».
Por otro lado, entre los operarios y gente que trabaja en el puerto se desarrolla un lenguaje práctico para facilitar las operaciones de intercambio que a tal efecto se llevaban en el recinto portuario.
 Este lenguaje formado por las palabras inglesas que onomatopéyicamente entendía el isleño es lo que popularmente conocemos por “pitinglis” muy practicado por los trabajadores portuarios y especialmente por el cambuyón”.

Gritos de ánimos ingleses
Algunas costumbres de los ingleses como cánticos de ánimo, himnos o canciones ,gritos de apoyo  se daban en las primeras confrontaciones deportivas y en especial las futbolísticas. Se utilizaban como elemento de motivación, como activación de la presión justo antes del comienzo de un partido. En muchas crónicas se puede leer “Tras los ‘hurras’ de rigor, el “referee”dió la orden de comienzo del “match”.
En Canarias desde los primeros “matchs” en que los jóvenes ingleses disputaban sus desafíos deportivos se producen gritos de ánimo al inicio de los partidos donde los participantes juntos  y  abrazados gritaban : 
“Reach in rank, 
Shine on back , shine on back 
¡hurrah, hurrah, hurrah!

que onomatopéyicamente  los canarios entendían como : 
“ Riqui raca 
Sin bon baca, sin bon bá
¡ hurrá, hurrá, hurrá !

Lo que los deportistas animaban y gritaban era algo así como :

Reach in rank :  Alcancemos el honor.
Shine on back : Brillando las espaldas
shine on back
¡ hurrá, hurrá, hurrá !

Es decir deseaban alcanzar el rango , el triunfo, el honor, con el brillo en la espalda  o sea con el “sudor” del esfuerzo, y lo certificaban con el conocido ¡Hurrah, hurrah, hurrah! , tan británico en las conmemoraciones del imperio en todo lugar donde hubiera una colonia de súbditos de su majestad.

Asimilado por practicantes y aficionados insulares
Este grito de ánimo fue asumido por las multitudes futbolísticas canarias. Según cuenta Eliseo Ojeda
, fundador del Marino CF, fue traído a principio de los años veinte por D. José Rodríguez Sánchez, seguidor marinista, quien al retornar de una larga estancia en Cuba notaba que a su equipo favorito le faltaba un estímulo en sus actuaciones, como se estilaba allá en las américas. Así ensayó con los jugadores marinistas este grito :
“RIQUI-RACA
ZUMBA VACA
¡RA, RA ,RA!
¡MARINO, MARINO!
AAAAH ! “

Después lo propagó entre los seguidores del equipo azul hasta que un buen día , con ocasión de un partido, lo puso en práctica. Tal fue el éxito entre los aficionados, que desde entonces no ha dejado de ser repetido. Primero por los marinistas, luego los victoristas y después los seguidores de cualquier club de las islas. Este grito fué de tal forma asimilado por la afición isleña que lo hizo como el primer canto de apoyo a sus equipos, trasladándose asimismo a cualquier manifestación de alegría del pueblo canario. La letra original varió ligeramente con el transcurso de los años en ambas provincias canarias. 
Evolución hasta los tiempos actuales
Hubo seguidores destacados que con sus gritos de ánimo llevaban a los aficionados de uno u otro club a entonar cánticos y gritos de ánimo desde la grada. En los años treinta destacó Manuel Alonso, seguidor del Marino. Era natural de Agaete y llegó a apostar una “guagua” de su propiedad por su equipo favorito. El grito de ¡Serenidad Marino!  era su divisa.También en esa misma época, el Victoria tenía a un destacado seguidor llamado Enrique al que apodaban “el negro” que desde la grada del “morro” animaba a los carboneros con sus gritos de ¡Animo Victoria! 
El grito de ¡Arriba d’ellos! lo popularizaron unas seguidoras del Club Arenas de las Alcaravaneras en unos partidos de promoción en los años cuarenta. Luego este grito fue asumido por la afición de la U.D.Las Palmas en los partidos de ascenso a Segunda y Primera División.
En los años sesenta el seguidor amarillo Manolo "el pipi", con su cornetín de campaña hizo sonar los ecos del ancestral cántico en el Estadio Insular. Y en los ochenta fue Fernando” el bandera” quien continuó con la tradición desde la grada de naciente del viejo Estadio Insular.
El Riqui-Raca que nosotros hemos cantado tiene una letra mas o menos así:
RIQUI-RACA
SIN-BOM- VACA
SIN-BOM-BAAH!
¡URRÁ, URRÁ, URRÁ!
¡LAS PALMAS, LAS PALMAS!!
¡AAAAH ! (también ¡Y NADIE MAS!)
TRIQUI-TRIQUI-TRI!! (BIS)
Y NADIE MAS!

La versión tinerfeña
El popular grito de ánimo con las confrontaciones interinsulares llegó a la isla de Tenerife donde también fue acogido y practicado por los grupos de aficionados de los distintos clubes.En los años cuarenta del S.XX, entre la afición “chicharrera” destacaba Paco Zuppo, un entusiasta animador que  dirigiendo a la afición desde el centro del campo, antes del comienzo del encuentro, hacía cantar el “riqui-raca” a los seguidores. Se hizo famoso y como “director” actuó en el Estadio Insular desplazado desde Santa Cruz para dirigir los “Riqui Racas” y animar al cuadro amarillo en encuentros de trascendental importancia a principio de los años cincuenta y sesenta Podemos considerar a Zuppo como el principal propagandista del cántico de ánimo y con la Peña Rambla de coro hacía sonar el grito de guerra en el estadio Heliodoro Rodríguez López. La versión tinerfeña es :

“Riqui raca
 zumbarraca sim bon ba, 
riá riá riá, 
Tenerife, Tenerife
 y nadie más”


Hoy nadie entona el popular riqui-raca, del que todavía no he olvidado  su onomatopéyica letra, y que contribuyera a tantas tardes de gloria vividas en el fútbol canario. La diferencia  estriba en el comportamiento de un graderío, que ha olvidado este popular grito de ánimo y ha asumido otros cánticos recientes como “a por ellos” o el diálogo entre graderíos con el “hola donpepito-hola donjosé” puesto de moda en el Heliodoro en los años noventa con el Deportivo Tenerife en la Primera División. 
Desde aquí animamos a la afición canaria a retomar el ancestral cántico pues representa un valor mas en la identidad cultural del Archipiélago.

Información adquirida en : 
FEDAC (Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria).
JABLE. Archivo Digital de Prensa Canaria.ULPGC.
Archivo Histórico Provincial de Las Palmas.
Museo Canario.
British Club

domingo, 22 de febrero de 2009

¡Pues no faltaba mas!

A CONTRATIEMPO

LA PROVINCIA

22.02.2009


¡PUES NO FALTABA MÁS!

Juan Cruz Ruiz


De lo que Pascual Calabuig habla en su libro es de un momento específico de gran felicidad; es una felicidad que, además, tuvo que torcerse en un momento determinado, porque a algunos de los más grandes de aquel tiempo Tonono, Guedes se les terminó la alegría de la vida.

Cuando empezó a funcionar la televisión en Canarias había algunos espacios que yo no me perdía, y uno de ellos era la información deportiva, más bien futbolística, que desempeñaba Pascual Calabuig.Pero Calabuig trabajaba también para la radio; como yo era un apasionado del dial, y me pasaba el día buscando sintonías con las que calmar el tedio que me producían las largas convalecencias, un día lo encontré, a mediodía, diciendo ante el micrófono un comentario breve sobre alguna ocurrencia del día. Y acababa: "¡Pues no faltaba más!"Le seguí escuchando en días sucesivos. "¡Pues no faltaba más!" era su leitmotiv, su manera de despedirse, y me resultó tan inolvidable que ahora, cuando él ha tenido la gentileza de enviarme un libro en el que reconstruye el mejor momento de la Unión Deportiva Las Palmas, he sentido que le falta al libro esa coletilla final: "¡Pues no faltaba más!"Calabuig es uno de esos grandes periodistas deportivos (Julio Fernández, Tinerfe, Antonio Lemus, Salvador Pérez Paladín, Álvaro Castañeda, Luis García Jiménez, Antonio Salgado Pérez, Rafael González Morera, Fernando Díaz Cutillas, José Manuel Pitti?, tantos) que en los años 50, 60, 70 e incluso 80 y 90 de nuestra era marcaron décadas en las que casi sólo los deportes (y sobre todo el fútbol) calmaban en la gente el tedio de la vida.Fueron excelentes cronistas deportivos; en el caso de Pascual Calabuig, que quizá fue el más popular de todos porque aparecía en aquella primitiva tele canaria, fue al primero que conocí, después de haber conocido a mi primer director, Julio Fernández, de Aire Libre. Don Julio era un hombre alto, delgado, fue muy generoso conmigo, que era un pibito que una vez le escribió una carta probando suerte para publicar algo en su semanario.Y la segunda persona a la que conocí en persona entre mis ídolos periodísticos de entonces fue Pascual Calabuig. Ahora tiene 84 años, y si de aquel entonces hace ya cincuenta años (yo comencé a escribir en periódicos cuando tenía trece), aquel joven maestro no tenía mucho más de treinta. Era un hombre moreno, tostado al sol, como salía en la tele; fue muy amable, me dio una entrevista junto a los vestuarios del campo del Peñón, en Puerto de la Cruz; yo llevaba, como siempre, una libretita, le hice unas cuantas preguntas cuya naturaleza ahora no recuerdo, y alguien nos hizo una fotografía que luego don Julio imprimió en Aire Libre.Siempre que me preguntan cuál fue el primer trabajo serio que hice en mi vida respondo que fue esa entrevista con Pascual Calabuig, el hombre de "¡Pues no faltaba más!" Ahora que han pasado tantos años, para él menos que para mi, pues a los 84 años se conserva muy bien, y con ganas de batalla, recibir ese libro suyo sobre el mejor tiempo de la Unión Deportiva (la temporada 68-69) me ha llenado de cierta melancolía, la de la edad y la del fútbol.Los equipos representativos de la región tienen historias parecidas, y en los últimos tiempos bastante dramáticas. Ambos, la Unión Deportiva y el Club Deportivo Tenerife, han tenido que ser rescatados gracias a la generosidad pública; sus temporadas ligueras han sido bastante mediocres, como consecuencia, quizá, de la desorganización y del desánimo; ahora el Tenerife levanta cabeza, y se sitúa cerca de la gloria de plata, pero la Unión Deportiva se esfuerza por mejorarse desde una situación que cada semana nos pone los pelos de punta a los que le deseamos lo mejor.De lo que Pascual Calabuig habla en este libro que ha tenido la gentileza de hacerme llegar es de un momento específico de gran felicidad; es una felicidad que, además, tuvo que torcerse en un momento determinado, porque a algunos de los más grandes de aquel tiempo (Tonono, Guedes) se les terminó la alegría de la vida.Fue un tiempo especial en Canarias ese en el que concentra Calabuig la energía de su recuerdo; empezaron a surgir, aparte de la alegría del fútbol, que en Tenerife también vivía un momento pletórico, esperanzado, movimientos políticos de integración regional, aventuras compartidas de sustancia cultural, movimientos periodísticos que hacían suponer un tiempo mejor, aún bajo la dictadura.Esa concentración de alegría que fue la UD de entonces viene ahora empaquetada en forma de libro. Una alegría recibirlo, y una satisfacción rememorar aquel instante en que un chiquillo que quería ser periodista se encontraba con un maestro que ya dominaba la tele y la radio, y que cada día repetía el mismo estribillo como para subrayar mejor el pensamiento que acababa de trasladar al oyente: "¡Pues no falta más!"Historia del periodismo, pero sobre todo historia de la gente. Y ahora que hacemos historia, me preguntaría al final de este artículo, quizá para despejar la respuesta en una nueva ocasión, qué recordaríamos dentro de un tiempo de esta época de la que aún no debemos hacer historia. ¿Qué alegría nos junta, qué preocupación nos une? No son preguntas periodísticas sino civiles, quieren serlo. Pues no faltaba más.








martes, 20 de febrero de 2007

LUIS VALLE, medio centro y entrenador.


(C) JAVIER DOMÍNGUEZ GARCÍA


Nació en Las Palmas el 18/06/1914 . Era hijo de D.Bernardino Valle y Gracia, eminente médico y alcalde de Las Palmas, diputado por la provincia en 1936. Sus inicios al fútbol los hizo en el teso del barrio de Santa Catalina destacando por sus cualidades técnicas. Bastante ágil y resistente ,de baja estatura pero fuerte de piernas pronto se convirtió en un gran medio centro de la escuela porteña .Se inició en el “Príncipe de Asturias” , un equipo de amigos pero pronto pasó a alinearse con el Club Atlético que dirigía Federico Silva con apenas 16 años. En el equipo “vivero” destacó Luis Valle en los campeonatos insulares, cobrando merecida fama que traspasó los mares por sus actuaciones frente a importantes equipos que visitaron las islas a comienzo de los años treinta como el Alavés, el Donosti y el Madrid , que fue por el que firmó como profesional en 1932.

Luis Valle, con solo 18 años representaba el mejor valor de exportación del fútbol canario en aquellos momentos. Su juego, voluntarioso y entusiasta , se caracterizaba por estar dispuesto siempre a partirse el pecho por su equipo. Tenía una gran serenidad y seguridad en el quite acompañado de un exquisito toque de balón que hacía colocar sus pases en el momento justo y preciso a los delanteros. Fue uno de los mejores medios centros salidos de la cantera canaria, y una vez mas , del vivero de Santa Catalina, representado por el Atletico en aquellos momentos. Los periodistas madrileños que alababan a Ordóñez, tuvieron que cambiar de opinión cuando el canario se incorporó al Madrid, con el que consiguió los mas altos laureles deportivos.
Le resolvió Valle el problema que acarreaba durante años el Madrid C.F. con el medio centro, siendo pieza importante en el equipo que conquistó la Liga para los blancos en la temporada 1932-33. Figuró el canario en el flamante equipo blanco junto a Ricardo Zamora, Samitier, los Regueiro y el fabuloso Hilario Marrero, Quincoces, Ciriaco, Lezcano, etc… todos internacionales con España . En su época consiguió un lugar importante en el fútbol español , alcanzando la internacionalidad absoluta en Belgrado ante Yugoslavia en 1935. Una lesión le apartó la temporada 1935-36, y con la llegada de la guerra civil en 1936, tuvo que exiliarse en Francia con su familia, dada la condición de diputado socialista republicano de su padre. Paralelamente a la práctica del fútbol realizó los estudios de medicina en la Universidad de Madrid y que culminó en Francia durante el exilio.La temporada 1937-38 la juega con el Olimpique de Niza de 2ª División, junto a Zamora y Samitier que era entrenador a su vez y jugó durante varias temporadas hasta convertirse en entrenador en 1942. Disputó 165 partidos de Liga, 18 de copa y mas de 100 amistosos hasta la temporada 1947-48 en que regresó a España con su familia. Su hermano Joaquín fichó por el Español donde actuó muy poco.
A finales de los cuarenta regresa a su tierra y vuelve a vincularse al mundo del fútbol como médico primero y luego como entrenador de la recién creada Union Deportiva de Las Palmas, consiguiendo ascenderla por primera vez a la Divisón de Honor en julio de 1951.
En la Unión Deportiva estuvo de entrenador durante la temporada en 1ª División 1951-52 . Excelente futbolista y gran persona querida y respetada por los aficionados y ciudadanos en general. Falleció en junio de 1974 en Las Palmas.

sábado, 17 de febrero de 2007

Gol del Marino para Alfonso Silva

(c) JAVIER DOMÍNGUEZ GARCÍA
Este sábado de carnaval nos dijo adiós para siempre nuestro admirado Alfonso Silva. sin pensarlo y sin querer le he recordado y el azar o la fortuna me depararon encontrarme con importantes símbolos y personas con los que Alfonso tuvo grandes relaciones.
Como casi todos los sábados y tras la lectura de la prensa canaria y nacional, en la que daban cuenta de la noticia, me encaminé hacia la Playa de Las Canteras en el habitual paseo desde La Cicer hasta La Puntilla con parada final en el Real Club Victoria.
Era día de Luto en la sede de equipo albinegro del Puerto en el que inició Silva su carrera profesional. Donde se empezó a crear su "leyenda" . En la sede victorista tuve la suerte de encontrame con otro "grande" del fútbol canario, Pacuco Jorge, que pudo compartir equipo y triunfos con Silva, aparte su gran amistad, con quien pude conversar de aquellos tiempos en que uno y otro eran unos "artistas" del balón. Queridos por la afición .
Sin mucho tiempo para la conversa pues ya era tiempo de ir a almorzar pudimos rememorar el Marino-Victoria que jugó Silva en su primer año, jugado en el viejo recinto del Pepe Gonçalves del Muelle Grande . Empate a uno y buscando en la "enciclopedia" encontramos que jugaron aquel día por el Marino:Cristóbal, Polo, Victoriero;Oramas, Carmelo Campos,Méndez; Bartolo,Domingo,Chucho, Molowny y Cabrera.Por el Victoria: Herna´dez;Marín y Cástulo;Mentado, Silva ,López; Pacuco Penichet,MarínII,Saura,Gallardo Y González.
Era "ORO VIEJO" del fútbol canario. Grandes futbolistas y grantes conjuntos.
Por la tarde me fuí al campo que lleva el nombre de Alfonso Silva, tardío honor de la ciudad a uno de sus ídolos, donde jugaba el Marino Centenario ante el Marzagán de 2ª Regional grancanaria. Sentado en la grada rememoraba aquellos tiempos de los que me hablaban de los partidos entre los eternos rivales de LAS PALMAS Y EL PUERTO en el Pepe Gonçalves del Muelle Grande.... De aquellos años de postguerra en que el fútbol y su pasión era el entretenimiento de los isleños. Cuando un joven Silva soliviantó a la gente con su arte con el balón...Cuando aquellos "matchs" de rivalidad.... Antes de el "equipo único" .
Pudo pasear su arte balompédico por el mundo
Silva jugó en los grandes coliseos como el flamante Estadio de Las Palmas,en el que jugó desde su estreno,en 1944: luego en el viejo Metropolitano, en Chamartín, en Barcelona,en toda España; También en Portugal, Italia... y en Brasil cuando el mundial del 50...


Ayer en su Estadio de La Ballena, el Marino ganó dos a uno. Carlos, mi hijo, hizo el gol del triunfo. Me lo dedicó. Yo lo desviaba al cielo.... Para tí ¡MAESTRO!

ALFONSO :¡Siempre estarás en nuestra memoria !